Amigo mío

24 diciembre 2006

Amigo mío,
tengo tanta necesidad de tu amistad.
Tengo sed de un compañero que respete en mí,
por encima de los litigios de la razón,
el peregrino de aquel fuego.
A veces tengo necesidad de gustar por adelantado el calor prometido,
y descansar, más allá de mí mismo,
en esa cita que será la nuestra.
Hallo la paz.
Más allá de mis palabras torpes,
más allá de los razonamientos que me pueden engañar,
tú consideras en mí, simplemente al Hombre,
tú honras en mí al embajador de creencias,
de costumbres, de amores particulares.
Si difiero de ti, lejos de menoscabarte te engrandezco.
Me interrogas como se interroga al viajero,
Yo, que como todos, experimento la necesidad de ser reconocido,
me siento puro en ti y voy hacia ti.
Tengo necesidad de ir allí donde soy puro.
Jamás han sido mis fórmulas ni mis andanzas
las que te informaron acerca de lo que soy,
sino que la aceptación de quien soy te ha hecho
necesariamente indulgente para con esas andanzas y esas fórmulas.
Te estoy agradecido porque me recibes tal como soy.
¿Qué he de hacer con un amigo que me juzga?
Si todavía combato, combatiré un poco por ti.
Tengo necesidad de ti. Tengo necesidad de ayudarte a vivir.

Saint-Exupéry


Cambio

22 diciembre 2006

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A veces, la soledad nos ayuda a descubrir cosas de nosotros mismos que habían permanecido ocultas durante toda nuestra vida. Descubrimos que somos de esta forma, o de esta otra; pero nunca cómo nosotros queremos ser; al menos no completamente. Todos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos (más defectos que virtudes, creo yo. Quién crea lo contrario, que se desengañe xD) y tenemos que aprender a vivír con ellos. ¿Por qué no cambiamos? Y lo más importante: si lo hacemos, ¿para qué?; ¿para sentirnos mejor con nosotros mismos o con los demás? En verdad no sabes exactamente el por qué; pero sabes que tienes que cambiar sí o sí. Y te lo planteas pero… ¿a que no es tan fácil? Eres así; y lo seguirás siendo. Puedes pretender ser una forma que no eres en realidad y, finalmente, con el paso del tiempo, llegarás a ser así. Pero todos tenemos un pasado; y se llama pasado precisamente por eso: porque quedó atrás. Si es así, entonces, ¿por qué no dejamos de atormentarnos con todo aquello que ya no tenemos?, ¿por qué nos aferramos con tanto afan a los momentos buenos que pasaron? Es tu pasado; y todo a cambiado… hasta tú. Cambiar no es fácil si te lo propones. En cambio, si no quieres que nada cambie, todo cambia a una velocidad de vértigo, ¿qué putada, no? En fin, hay que aprender a vivir con el cambio; y siempre valorando lo que se tiene en cada momento, no lo que se tuvo o lo que se tendrá… No olvidemos que la vida es contínuo cambio… y que nada dura para siempre.


Sólo palabras

22 diciembre 2006

Hay palabras que antes de ser escritas, ya están muertas.

Hay palabras que antes de ser pronunciadas, ya están gastadas.

Hay palabras que antes de ser oídas, ya son mentiras.

Palabras.

Hay palabras que después de ser escritas, ya no valen.

Hay palabras que después de ser dichas, no han sido oídas.

Hay palabras que después de ser escuchadas, lloran.

Palabras.

Sólo palabras.

Todas las inocencias están huérfanas de palabras…

 

                                                                            


Y no paramos de quejarnos…

11 diciembre 2006

Día tras día, año tras año, no paramos de quejarnos. Estamos siempre tristes, nos sentimos desgraciados, lloramos…qué asco de nosotros. ¿Por qué no nos paramos un momento a pensar en las cosas buenas que nos da la vida? ¿Por qué no sonreímos cada mañana al despertar y damos gracias a Dios o a lo que quiera que permita que veamos la luz del sol un día más? Hay que fijarse en todo, no solo en lo malo.

Cada día nos despertamos y no nos sentimos bien, a pesar de que hemos dormido en una cama cómoda y confortable, de que tenemos bien todas las partes de nuestro cuerpo para poder, por ejemplo, andar hasta el cuarto de baño, mear y ver cómo somos tan afortunados que tenemos agua limpia y sana para asearnos. Después, abrimos el armario y nos amargamos pensando ¿qué me pongo? joder,si es que no tengo ná que ponerme…y no se nos pasa por la cabeza que si un día hace frío, tenemos mil jerseys y abrigos para abrigarnos, algo simple pero lujoso, si te paras a pensar.

Luego vamos a la cocina pensando en lo agusto que estaríamos durmiendo en nuestra cama, en vez de tener que ir al colegio/trabajo cada mañana. Pero no caemos en la cuenta de que tenemos todo un fin de semana para descansar, algo también simple pero lujoso si te paras a pensarlo. Ni tampoco se nos pasa por la cabeza lo maravilloso que es tener aulas, libros, profesores….que nos enseñen y nos hagan ser más libres. ¡Qué va! lo que nos gustaría sería que nos tocara el cupón y somos tan ilusos que creemos que así, sin tener que madrugar nunca más vamos a ser más felices.

Cada día podríamos sonreír, por ejemplo, por tener un frigorífico lleno de comida, o por tener una familia y unos amigos que te quieren y te respetan. Incluso podemos alegrarnos cuando enfermamos, pues tenemos hospitales, vacunas, médicos…que pueden devolvernos la salud en la mayoría de los casos.

Estoy harta de ver por la tele que sólo cuando una persona tiene una enfermedad terminal como por ejemplo un cáncer, sólo cuando se entera, es cuando se plantea su vida, y cuando decide vivirla y disfrutarla. Me da rabia. ¿Por qué no disfrutamos ahora de ella? Ahora es el momento. Ahora existe. Mañana nadie sabe si existirá. Si no eres feliz ahora, ¿cuándo lo vas a ser? vivimos evocando el pasado o el futuro, vivimos siempre quejándonos, envidiando al de al lado, queriendo tener más, pensando y repensando lo mal que nos va…

No nos paramos a pensar lo maravilloso que es respirar. Lo maravilloso que es poder bailar, saltar, gritar, soñar, dormir, comer, jugar, leer, escribir, cantar, reír, llorar,besar, abrazar, hablar……vivir.

Sí,vale, estaréis pensando que nos podría ir mejor..pues sí. Pero también nos podría ir peor. Y, si de verdad queremos que nos vaya mejor..¿para qué nos quejamos? ¿es que quejándonos vamos a solucionarlo todo? lo que tenemos que hacer es disfrutar de la infinidad de cosas buenas que tenemos y, con las malas, intentar arreglarlas en vez de quedarnos quietos, quejándonos.

A ver si cada día al despertar en vez de lamentarnos nos proponemos disfrutar lo bueno y mejorar lo malo. La felicidad no llega porque sí, la felicidad hay que buscarla, hay que crearla.


[[ Esto fue escrito por una buena amiga mía; y lo encuentro muy interesante; por eso he creído oportuno ponerlo. ¡¡A tenerlo en cuenta!! (y yo el primero). Qué razón tienes LiLi!!]]