Día tras día, año tras año, no paramos de quejarnos. Estamos siempre tristes, nos sentimos desgraciados, lloramos…qué asco de nosotros. ¿Por qué no nos paramos un momento a pensar en las cosas buenas que nos da la vida? ¿Por qué no sonreímos cada mañana al despertar y damos gracias a Dios o a lo que quiera que permita que veamos la luz del sol un día más? Hay que fijarse en todo, no solo en lo malo.
Cada día nos despertamos y no nos sentimos bien, a pesar de que hemos dormido en una cama cómoda y confortable, de que tenemos bien todas las partes de nuestro cuerpo para poder, por ejemplo, andar hasta el cuarto de baño, mear y ver cómo somos tan afortunados que tenemos agua limpia y sana para asearnos. Después, abrimos el armario y nos amargamos pensando ¿qué me pongo? joder,si es que no tengo ná que ponerme…y no se nos pasa por la cabeza que si un día hace frío, tenemos mil jerseys y abrigos para abrigarnos, algo simple pero lujoso, si te paras a pensar.
Luego vamos a la cocina pensando en lo agusto que estaríamos durmiendo en nuestra cama, en vez de tener que ir al colegio/trabajo cada mañana. Pero no caemos en la cuenta de que tenemos todo un fin de semana para descansar, algo también simple pero lujoso si te paras a pensarlo. Ni tampoco se nos pasa por la cabeza lo maravilloso que es tener aulas, libros, profesores….que nos enseñen y nos hagan ser más libres. ¡Qué va! lo que nos gustaría sería que nos tocara el cupón y somos tan ilusos que creemos que así, sin tener que madrugar nunca más vamos a ser más felices.
Cada día podríamos sonreír, por ejemplo, por tener un frigorífico lleno de comida, o por tener una familia y unos amigos que te quieren y te respetan. Incluso podemos alegrarnos cuando enfermamos, pues tenemos hospitales, vacunas, médicos…que pueden devolvernos la salud en la mayoría de los casos.
Estoy harta de ver por la tele que sólo cuando una persona tiene una enfermedad terminal como por ejemplo un cáncer, sólo cuando se entera, es cuando se plantea su vida, y cuando decide vivirla y disfrutarla. Me da rabia. ¿Por qué no disfrutamos ahora de ella? Ahora es el momento. Ahora existe. Mañana nadie sabe si existirá. Si no eres feliz ahora, ¿cuándo lo vas a ser? vivimos evocando el pasado o el futuro, vivimos siempre quejándonos, envidiando al de al lado, queriendo tener más, pensando y repensando lo mal que nos va…
No nos paramos a pensar lo maravilloso que es respirar. Lo maravilloso que es poder bailar, saltar, gritar, soñar, dormir, comer, jugar, leer, escribir, cantar, reír, llorar,besar, abrazar, hablar……vivir.
Sí,vale, estaréis pensando que nos podría ir mejor..pues sí. Pero también nos podría ir peor. Y, si de verdad queremos que nos vaya mejor..¿para qué nos quejamos? ¿es que quejándonos vamos a solucionarlo todo? lo que tenemos que hacer es disfrutar de la infinidad de cosas buenas que tenemos y, con las malas, intentar arreglarlas en vez de quedarnos quietos, quejándonos.
A ver si cada día al despertar en vez de lamentarnos nos proponemos disfrutar lo bueno y mejorar lo malo. La felicidad no llega porque sí, la felicidad hay que buscarla, hay que crearla.
[[ Esto fue escrito por una buena amiga mía; y lo encuentro muy interesante; por eso he creído oportuno ponerlo. ¡¡A tenerlo en cuenta!! (y yo el primero). Qué razón tienes LiLi!!]]